Venezuela queda fuera de la Fed Cup de tenis


Por Eumar Esaá

Cuando se publique esta semana el cuadro de la serie del Grupo I Americano de la Fed Cup de tenis, Venezuela no aparecerá entre los participantes, y con la misma suerte podría correr el equipo de Copa Davis, ante la falta de respuesta por parte del Ministerio del Deporte sobre los recursos para la asistencia a ambos eventos.

La Federación Venezolana de Tenis tenía plazo hasta las 2 de la tarde de este lunes para confirmar la inscripción de la selección nacional. Si lo hacía y no asistía, se exponía a una multa. Por ello, ante la falta de respuesta de Mindeporte, el presidente Luis Contreras optó por desistir de apuntar a las chicas para la cita que tendrá lugar del 7 al 10 de febrero en el Centro Internacional de Tenis de Asunción, Paraguay, y que ascenderá a dos países al Grupo Mundial II.

“No tenemos los recursos para pagar nosotros los boletos, y no pudimos apelar a los proveedores que nos han apoyado en otras oportunidades, porque les debemos nada más de 30 mil dólares de las dos series disputadas en Miami el año pasado, que Mindeporte nos debe a nosotros todavía”, explicó Contreras.

La decisión tiene su costo: Venezuela será relegada al Grupo II Americano, que este año se inicia con equipos como Antigua y Barbuda, Bolivia, Bermuda, Perú, Honduras, Barbados o Costa Rica, entre otros, y tendrá que iniciar desde allí su remontada en 2019.

El equipo de Copa Davis, que el año pasado llegó a disputar la promoción al Grupo I Americano, se expone a una situación similar, aunque tiene más plazo para confirmar su participación en la serie contra Guatemala, que tendrá lugar entre el 3 y el 4 de febrero en Ciudad de Guatemala.

“Necesitamos entre 16 y 18 mil dólares para cada serie y la federación no tiene esos recursos”, explica Contreras.

Adicionalmente, Venezuela debe a la Federación Internacional de Tenis (ITF) 35 mil dólares por concepto de cuotas de afiliación: 21 mil de 2017 y 14 mil de 2018. Esa deuda hace inútiles los aportes de 80% de boletería que otorga la Fed Cup y los poco menos de 18 mil dólares de premios de participación de la Copa Davis, que habitualmente se reparte entre los jugadores, para contribuir a sus carreras profesionales.

“El dinero de los premios no da para pagar las cuotas de afiliación, ni  las deudas que mantenemos por las series contra Bahamas y El Salvador, por lo que no tiene sentido cambiar el destino de esos recursos, que ayudan a los jugadores”.

Además queda en riesgo la participación de Venezuela en el resto de los eventos en los que se presenta como selección: los Juegos Sudamericanos de Cochabamba, los Centroamericanos y del Caribe de Barranquilla y los Olímpicos de la Juventud de Buenos Aires.

Si Venezuela no se inscribe para jugar este año en el Grupo II de la Copa Davis, será descendida al III, lo que implicará empezar prácticamente de cero en la larga escalera hacia la “ensaladera”.

Otras consecuencias

Desde 2017, Venezuela está suspendida como sede de cualquier evento regido por la ITF, incluyendo la Copa Davis, en virtud de un informe de una empresa consultora de seguridad, que advierte sobre los riesgos de conflictividad social y de orden público en el país. Eso obliga a jugar como locales en Miami, con el consecuente incremento de los presupuestos, que deben ser cancelados en divisas en su totalidad.

Eso ha afectado también al torneo junior Grado 1 conocido como “Mundialito Juvenil”, que desde finales de los ’70 se disputaba de forma ininterrumpida en nuestro país y que en 2017 fue cancelado. Esta temporada se había aplazado para marzo, como una forma de dar plazo a una nueva evaluación de la ITF, pero ya fue definitivamente excluido del calendario.

El Sudamericano de 14 y 16 años de la Confederación Sudamericana de Tenis (COSAT), que habitualmente se disputa en Valencia una semana después del “Mundialito”, también ha sufrido.

“La COSAT siempre nos ha apoyado en esta situación, que hemos considerado injusta, pero ante la deuda que mantenemos por la cuota de afiliación no pudo mantener el Grado 1, y la forma que consiguió de no eliminar el torneo es pasarlo a Grado 2”, apunta Contreras.

“Igual nos conviene, porque implica menos gasto, ya que no es necesario garantizar hospitalidad a los primeros sembrados, y aunque da menos puntos, les sirve a nuestros jugadores, como (la tachirense) Isabella Colmenares, que es líder del ranking sudamericano de 14 años”.

Silencio sin razones

Las principales raquetas del país renunciaron en noviembre a participar en los Bolivarianos de Santa Marta, argumentando que no podían renunciar a sus labores como profesores y entrenadores, pues eran estas las que les permitían financiar sus carreras profesionales.

Luis Contreras no se explica el silencio de Mindeporte en la solicitud de recursos para viajar a Paraguay y Guatemala, pero definitivamente prefiere desligar las razones de lo ocurrido de cara a los Bolivarianos.

“Me niego a pensar que haya ninguna intención de retaliación por esa decisión. Debe haber otras razones, pero sinceramente no creo que sea una consecuencia de la actitud de los jugadores, que tuvieron sus razones”.

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